jueves, 11 de agosto de 2016

Enric Corberá - Videos de Biodescodificación




Me encanta este hombre. La primera vez que escuché una conferencia suya, estaba llena de ejemplos de enfermedades y pequeños accidentes, explicando que no son fortuitos y como curarse de una forma que encaja bastante con el modo en que llevo afrontando estas situaciones y enseñando a otros a hacerlo desde hace años con muy buenos resultados:
 "Lo que me ocurre en la vida yo lo estoy atrayendo, lo sé y lo afronto desde la oportunidad de aprendizaje que supone, quitándole toda la carga de desgracia existente en el modo en que otras personas afrontarían esa misma circunstancia"

El que vídeo a continuación, no he visto el principio, sino desde el minuto 23, donde habla de las creencias proyectadas:  





miércoles, 3 de agosto de 2016

Everybody Hurts de REM


(todos hacen daño ) Everybody Hurts  de REM 
Que fuerte lo de esta canción, debería venir con advertencia, en serio. Me la pasó por privado de facebook un conocido que solo pone mensajes bonitos y claro, me la he puesto con esa expectativa de ver algo hermoso y felizmente inspirador. Dios! La emoción que arranca, ya desde los primeros compases y aunque mi inglés lamentable, fue tal que se me conectó el etiquetado automático de la angustia y se me cerró la garganta.

Tocó respirar hondo...
Aquí el link la letra de la canción:
http://www.letraseningles.es/letrascanciones/traduccionesPR/REM-Everybody%20Hurts.html

Tocó respirar hondo, soltar el nudo, todo ese condicionamiento social que nos inculca desde pequeñitos el polarizar la emoción: buena o mala, y a partir de ahí hacer un juicio de valor y perdernos en la polaridad, sentirnos bien o mal con una simple canción en base a ese primer juicio de valor automático, casi inconsciente.
Sin embargo, la realidad del ser humano, más allá de lo social es otra: Emoción en estado puro, que embarga, llena, eleva, conecta con el Ser más elevado que está por encima del bien y el mal, que vive en la perfección dinámica del Universo.

Canciones como esta nos permiten hacer ese trabajo interior tan importante de trascender la dualidad. La conclusión a la que llego, desde mi experiencia vital, es que “daño” es un concepto mental ideado desde los mecanismos de protección de nuestro cerebro.
Equivocación, dolor... todos son términos que nos avocan a percibir lo que nos ocurre en términos de película donde están los buenos y los malos, los opuestos

Esa angustia, o cualquier otra emoción aparentemente “negativa” o “positiva” es solo una capa que atravesamos de camino a la verdadera esencia, que es solo EMOCIÓN con mayúsculas, CONEXIÓN, CONCIENCIA AMPLIADA... en fin, es complicado encontrar palabras para describirlo, quien ha estado ahí sabe de que estoy hablando. Y no me refiero al Amor, que también es un estrato más hacia el núcleo, más cercano que otros, es cierto, y apetece mucho quedarse en él, pero hay algo más


sábado, 25 de junio de 2016

¿Ves caras o Copa?

Cuando por fin me decido a leerme este libro, la primera en la frente, Cito: "En el fondo de cada polaridad, existe una unidad que nosotros, los humanos, no podemos aprehender con nuestra conciencia, incapaz de percepción simultánea."
Pues como esta sea la base de su enfoque está claro que a mi no me servirá pues yo sí que veo simultáneamente  la imagen de de la Copa y las caras, ambas a la vez, con la misma nitidez e importancia.

De algún modo está dando sus frutos el hotel ncapié que llevo  haciendo por liberarme de la ley de polaridad. Sólo vi las dos imágenes sucesivas los primeros segundos, luego algo se adaptó en mi y a partir de ahí me sale natural el verlas a la vez. Tengo que hacer un esfuerzo para verlas en sucesión.


el libro "Los doce pétalos de colores" me enseñó a entender la ley de polaridad, con el símbolo de la Cruz cristiana: normalmente por ley de polaridad estamos en la horizontal (los opuestos mundanos, bueno malo, blanco negro, bien mal) La clave es situarse en la vertical de la Cruz, que simboliza la conexión con lo divino (perfección dinámica, comprensión sin juicio) 
Me apetece pensar que años de práctica en esta línea si que están desarrollando en mi esa habilidad de percepción simultánea que los autores s de "la enfermedad como camino dicen que es impone el ser humano.
A fin de cuentas, yo soy de las que opinan que los imposibles no existen, sólo las mentes limitadas.
Y a través del coaching ayudo a quien quiera ponerse en mis manos a dar ese paso.


La vida tiene el significado que tú le des

"cuando te ocurra algo en particular,
no te preguntes por qué está sucediendo.
Elige por qué está sucediendo.
Decide tú por qué está sucediendo
[...]
la mayor parte del tiempo
ya lo haces de manera inconsciente"

Saberlo implica tener la oportunidad
de decidir de forma consciente
que significado darle.

Visita: fanpage "Ser Feliz es mi Decisión" para leer el texto completo

viernes, 17 de junio de 2016

Crecer es aprender a Despedirse

"Hijo, Crecer es aprender a Despedirse"

Mira por donde esta frase resultó premonitoria, me anticipaba la partida de un amigo muy querido

Nada más escucharla me llegó al alma, me resonó auténtica
La escuché en el primer capítulo de la última temporada de una serie de televisión;
un simple guiño de los guionista para preparar a los incondicionales que llevamos años con ellos.

Me resonó de una forma tan auténtica que quise conservarla en la memoria,
aún sin sospechar, a pesar de la muchas señales de los últimos meses,
que mis mejores amigos estaban a punto de cerrarme las puertas de su vida,
quizás par siempre.

No es por nada que yo haya hecho o dicho,
sino por su propio proceso de cortar lazos con una amiga común con la que, sobre todo uno de ellos, ha tenido una relación turbulenta, intensa y exigente.

He sido herida de muerte en el fuego cruzado,
me alcanzaron las balas que no pudo hacer llegar a ella
Por mi falta de mirada
y mi exceso de confianza,
Por no darme cuenta de que
si me decía "Claro, ve, todo esta bien"
En realidad,
no podía soportar
que yo siguiera teniendo contacto con ella
Que a mi me fuera bien con ambos.

No soportaba saber de esa parte de mi vida
que él ya no compartía